Es agobiante ver como ciertos ctenóforos sin estudios, de esos que se la pasan haciendo memes en redes sociales, llegan a sus cuentas troll y, sin conocer nada de las posturas del Rav Kook zt”l (el rabino en nuestra imagen de perfil), se ponen a compartir capturas de pantalla (torcidas) de artículos online para tratar de justifica sus sesgos. Por ejemplo, argumentan que el Rav Kook le da valor espiritual al cristianismo y al islam porque estas religiones tienen sus raíces en la Tora. O, por ejemplo, que los feligreses de las idolatrías deben permanecer en sus creencias porque así fortalecen su moralidad.

¿En qué se basan estos ctenóforos que sufren de Dunning-Kruger? Pues citan los capítulos 8, 14 y 52 del libro LiNevuje haDor en donde el Rav Kook muestra cierta tolerancia por otras religiones. El gran problema de los iletrados que citan esto, como no conocen la obra del Rav Kook, es que se comen cualquier artículo que ven en internet1. Esto ocurre porque estos analfabetos son gente que carece de pensamiento crítico y no son capaces de analizar las fuentes por sí solos; además de que son gente ajena a la escuela del pensamiento de Rav Kook y a duras penas han pisado una yeshiva en su vida como para realmente entender estos temas; a diferencia de uno, que lleva desde la niñez estudiando con sus alumnos directos.

Si esta gente hubiera leído realmente LiNevuje haDor en su totalidad, no estarían haciendo el ridículo en redes sociales. Los más grandes eruditos y sucesores del pensamiento del Rav Kook han demostrado en múltiples ocasiones como el Rav Kook mismo refinó su postura con respecto a este tema que había escrito en LiNevuje haDor. Entre los ejemplos está el rabino Baruj Efrati, que sostienen que el libro fue archivado por el mismo Rav Kook para que no fuera leído. Otros como el rav Shlomo Aviner rechazan por completo darle uso a la obra2.

Es chistoso ver como hay ctenóforos que citan fuentes que nunca han leído, porque el mismo editor de LiNevuje haDor escribe explícitamente que el Rav Kook cambió su postura con respecto a lo que escribió en los capítulos 8, 14 y 52 sobre las religiones. Aquí les muestro (pág. 309) en sus observaciones de la obra:

Otro cambio que ocurrió en el pensamiento del Rav Kook después de escribir “LiNevuje haDor” es su enfoque hacia otras religiones. Una de las alegaciones que se escuchaba en aquel entonces en el discurso público era que el fanatismo religioso provocó el choque entre pueblos y, por lo tanto, se debía abandonar la religión por completo. En “LiNevuje haDor”, el Rav Kook abordó esta afirmación y presentó una postura conciliadora hacia las religiones […] A raíz de la Primera Guerra Mundial, esta postura cambió de un extremo al otro. Cuando el Rav Kook estuvo en Suiza durante la guerra, se le hizo clara la magnitud de la influencia del cristianismo sobre Europa en sus cientos de años de dominio. El Rav Kook consideró que, a pesar del progreso en el funcionamiento externo de los pueblos de Europa, estos permanecieron internamente enunestado bárbaro y el cristianismo no influyó en absoluto en su moralidad. Asimismo, el Rav Kook comprendió en este periodo el significado de la lucha cristiana contra el pueblo de Israel3.

La demostración de este tema la hizo el Rabino Yosef Kelner, donde señaló como posteriormente el Rav Kook criticó el enfoque de su propia obra4. El rav Kelner, que ya conocía este libro hace años cuando aún estaba en manuscritos, reveló que el Rav Tzvi Yehuda (el hijo del Rav Kook) detuvo la publicación porque era necesario consolidar primero las posturas tardías del Rav Kook, ya que el público podría caer en el error de no entender las posturas de sus obras más maduras (y esto es justamente lo que pasa hoy con los ctenóforos ignorantes y dedos ligeros en redes sociales)5.

El Rav Kelner explicó que, por los eventos de la Primera Guerra Mundial, el Rav Kook entendió que toca dejar de presentar una visión tan positiva de las religiones y propone que por eso pudo haber superado su postura. En lo personal, yo no creo que el Rav Kook haya transformado radicalmente su visión esencial sobre que las religiones del mundo aportan conceptos al desarrollo del mundo, sino que más bien creo que el Rav Kook cambió su énfasis de cómo estas religiones deben ser abordadas. O sea, es que la idea de que las religiones aportan algo a la humanidad no es una innovación del Rav Kook6.

Otra fuente que suelen citar quienes intentan tergiversar al Rav Kook es una carta escrita en 1909 (o sea, previo a la Primera Guerra Mundial) en donde planteó que en toda religión hay un deseo genuino de buscar a Hashem. Además, escribe que, si un judío se acostumbra a despreciar las religiones de otros, podría terminar nublando la capacidad de apreciar la espiritualidad en general7. La verdad es que estoy completamente de acuerdo con el Rav Kook en esto. Los judíos no tenemos la necesidad de estar despreciando a la gente puesto a que tenemos mejores argumentos8.

A pesar de esta carta y como ya dijimos anteriormente, después de la Primera Guerra Mundial, el Rav Kook tuvo un desplazamiento en sus posturas con respecto al trato de otras religiones. Un ejemplo de esto lo podemos ver en una de sus obras centrales, Orot, donde abarca el núcleo de su pensamiento. Ahí el Rav Kook describe a esas religiones como un “veneno espiritual” y que están llenas de superficialidad. Que su objetivo es destruir la esencia de Israel. Que son una fuerza hostil y depredadora porque aspiran borrar la verdad por una “cáscara idólatra”, necia y materialista9.

Aunque es cierto que varias fuentes permiten burlarse de la idolatría10, yo personalmente creo que los judíos y noájidas podemos presentar la superioridad del judaísmo de una forma altamente intelectual y espiritual, sin necesidad de ser hostiles y denigrantes contra ningún ser humano (todos creados a imagen y semejanza)11. En mi opinión, como monoteístas no debemos denigrar las creencias de los demás. Tenemos que elevarnos y ser bastante más sofisticados porque 1) burlarse causa escepticismo contra el propio judaísmo y 2) creo que cada ser humano tiene su propio proceso de maduración, según su propio nivel y naturaleza.

Por otro lado, considero que la identidad de los no judíos también es muy importante. No creo que todo el mundo tiene que aspirar convertirse al judaísmo, ya que los Bnei Noaj también tienen un rol fundamental para el mundo. Como el Rav Kook señala en su obra, la conversión en cierto modo puede ser una “traición” a las raíces nacionales de la persona. Abandonar a su nación de origen -sin una causa superior- puede oscurecer la luz de su neshama12. Lastimosamente eso es lo que ocurre con conversos por conveniencia que terminan desviándose completamente de la Tora. Este es el tipo de ctenóforos que por tener un sesgo anti-judío terminan difundiendo errores en redes sociales. Quizás por eso, como enseña ahí el Rav Kook, hay veces es mejor que estos pseudo-gerim se queden en su nación (en Panamá, por ejemplo).

Gracias a Hashem que hay muchos conversos justos que sí van por los caminos de la Tora. Gracias a Hashem que también hay muchos que no son judíos y quieren ver un mundo mejor, buscando a Hashem con todo su corazón. Ellos, creo yo, son el futuro de las naciones del mundo pues por medio de cumplir las Leyes Noájidas, cumplirán la visión profética de un mundo de paz13. Amén.

Yaacov Amar Rothstein

12 de Shevat, 5786

Israel


[1] Por ejemplo, un artículo de la yeshiva en Har Braja en septiembre del 2024. Esa serie de artículos publicados fueron parte de un intento por defenderse de la polémica que causó la postura permisiva del Rav Melamed con respecto a un grupo de cristianos asentados cerca de Har Braja. La crítica fue muy dura y justificada halájicamente como violar el precepto de “Lo Tejanem” etc. Esa postura permisiva en Har Braja fue contraria a la línea de la Rabinato Principal de Israel, de Yeshivat Mercaz HaRav y del Rav Haim Druckman. Por ende, la yeshiva allá aun trata de reivindicarse usando secciones del Rav Kook con respecto a la religión occidental. Es de aclarar que la crítica no es al Rav Melamed, sino al tema del asentamiento cristiano.

[2] Yo por mi parte, concuerdo con la postura de mi rabino, el Rav Uri Sherki, sobre que es importante estudiar el pensamiento del Rav Kook en todas sus etapas.

[3] Kook, A. I. (2014). LiNevuje haDor [For the perplexed of the generation] (S. Rahmani, Ed.). Yedioth Ahronoth; Chemed Books, p. 309.

[4] Talelei Orot, cap. 3.

[5] Como señala Urich, Y. (2010, 27 de mayo) en su artículo en Kipa sobre la carta enviada por el Rav Kelner al respecto.

[6] Por ejemplo, el Rambam señala que el cristianismo y el islam presentan ideas para abrir paso a la idea del verdadero mashiaj. Ver en Hiljot Melajim 11:7.

[7] Igrot HaRaiyah, carta 194.

[8] Cualquiera que haya visto mis videos en YouTube (desde debates hasta análisis) sabrá que mi método es bastante más sofisticado, intelectual y elaborado, siempre intentando ser paciente con cada persona.

[9] Orot, Israel veTjiato, cap. 4. En cuanto a la postura del Rav Kook sobre el shituf y sus fundamentos en el Meiri, también de eso podría escribir en un futuro artículo.

[10] B. Meguilá 25b. Algunos incluso opinaron que es mitzva, ver el perush de R. Avigdor Tzarfati en parashat Ekev 352, Urim en Joshen Mishpat sobre la burla a jueces sobornados, el Ari z”l en el sidur etc; Cf. Bereshit Raba 38:13 donde Abraham Avinu se burla por la edad del ídolo. Aunque no se aprende halajá del midrash, para noájidas ver en el comentario de Shmuel ben Hofni Gaon a Bereshit 34:12 sobre aprender Leyes Noájidas a partir de comportamientos de Abraham; Cf. 1 Reyes 18:27 con las palabras de Elías a los idólatras etc.

[11] Ver perush del Rav Eliahu Benamozegh a Vaikra 24:15 en donde desarrolla que burlarse de la idolatría podría ser una profanación indirecta a Hashem. Al fin de cuentas, es Él quien permite que las otras naciones emanen algo de Su voluntad. Cf. Israel y Humanidad, al final del cap. 3, parte IV.

[12] LiNevuje haDor, cap. 8. Esta idea yo casi siempre la suelo presentar cuando hablo sobre noájidas. Considero que los no judíos también tienen mucho valor. No en vano Hashem crea a cada persona. Hashem no comete accidentes ni errores.

[13] Isaías 2.