Rosh Hashana y coronación intelectual por noájidas

La gente está cansada de conflictos en el mundo y por eso muchos buscan valores universales que nos unan. Gracias a Hashem, en nuestra generación estamos viendo como el concepto de las Leyes Noájidas es cada vez más aceptado por parte de audiencias internacionales1. ¿Será que esta la ideología es la que unirá a la humanidad? El judaísmo plantea que para lograr esa utopía, debe existir un particularismo dentro de un universalismo. Es decir, no todos tienen que ser judíos, no todos tienen que pertenecer a una religión en concreto, pero sí todos deben estar en una dinámica dentro de un marco de conducta definido por la Tora.

Filosóficamente, la idea de que hay un Creador puede ser entendida a través de la razón de cualquier ser humano2. Por esto es que no sólo los judíos tenemos un marco que nos conecta con ese Creador. También los no judíos son parte de aquel marco de pensamiento, el cual se expresa por medio de Leyes Universales. De esta manera, se puede garantizar que exista un libre albedrío real en el mundo. ¿Por qué? Porque si para entender la verdad divina se requiriera nacer en un grupo biológico específico, o si tocara cumplir rituales exclusivos de alguna religión, la verdad de la Tora sería forzada. El libre albedrío quedaría anulado porque todos pensarían que para conectarse con el Creador, toca ser parte de aquel grupo biológico o parte de esa religión. En cambio, al poner esta sabiduría noájida al alcance toda la humanidad, el estudio de la Tora universal deja de ser un monopolio de unos pocos3.

Un ejemplo de esta conexión universal entre cada ser humano con Hashem se vive en la festividad de Rosh Hashana. Aunque muchos creen que este es exclusivamente el “Año Nuevo Judío”, en realidad es el día en que el mundo entero, tanto judíos como no judíos por igual, somos juzgados por Hashem4. Es decir, el mismo Creador del mundo es quien juzga nuestras acciones. Juzga lo que hicimos con ese libre albedrío durante el año. Eso hace que Hashem sea Juez y Soberano a la vez, lo que básicamente es el rol de un Rey.

Ahora, como Hashem es un Rey, esto nos lleva a que sea intelectualmente coherente “coronarlo”. Si buscamos que Aquel Rey sea conocido de manera universal, esto debe ser un proyecto universal conjunto de la humanidad. Es decir, la estructura espiritual del mundo necesita que trabajemos judíos y no judíos en equipo. Para eso, se requiere de la participación complementaria tanto de Israel con nuestras 613 leyes, como de las naciones del mundo con sus 7 leyes, para poder completarse5. Es decir, esa “corona” de Hashem solo está completa cuando el Pueblo Judío cumplimos con nuestras mitzvot y el resto del mundo observa las Siete Leyes Noájidas. De hecho, el valor numérico en hebreo de la palabra “corona” (Keter, כתר) es 620. Este número representa exactamente la suma de los 613 preceptos de Israel más las 7 Leyes Noájidas6.

Como en Rosh Hashana Hashem juzga nuestras acciones, debemos saber cómo comportarnos. Debemos saber cómo seguir las Leyes que Él entregó, de lo contrario, no estaríamos cumpliendo nuestro rol ante el Rey que nos juzga. Por lo tanto, es obvio que para poder llevar a cabo estas Leyes correctamente, a la humanidad le toca estudiar las partes de la Tora que están relacionadas directamente con el cumplimiento de estos preceptos universales. De lo contrario ¿cómo los noájidas van a saber cómo cumplir sus Leyes? Por lo tanto, Hashem diseñó el mundo de tal manera que la comprensión de la Tora fuera intelectualmente accesibles para las mente de toda la humanidad. De este modo, el judaísmo presenta un propósito universal, orientado a que toda la humanidad reconozca la soberanía de Hashem en Su mundo. Y ese es, precisamente, el rol del Pueblo de Israel, quien resguarda el conocimiento de cómo llevar a cabo aquellas Leyes Universales.

Shana Tova

Yaacov Amar Rothstein

25 de Elul, 5786


1 Ver artículo del Rabino Chaim Goldberg, CEO del Centro Mundial Noájida – Brit Olam, en Arutz Sheva, el día 6 de septiembre de 2026.

2 Maimónides, Mishne Tora, Leyes de los Fundamentos de la Tora, 1:1 y 1:6.

3 Discurso del Rebe de Lubavitch z”tl el 12 de Tamuz 5740.

4 Rosh Hashana 16a, que enseña que en Rosh Hashana todos los habitantes del mundo pasan ante el Todopoderoso para ser juzgados.

5 Rabino Yitzchak Zweig en su artículo “Rosh Hashanah 5787: King of the World!” en Shabbat Shalom Weekly de Aish HaTora, 6 de septiembre de 2026.

6 Rav Menahem HaBabli en su libro de la Lógica de los Preceptos, en nombre de Rav Saadia Gaon. Esto se compara con comentario del Baal HaTurim sobre Éxodo 20:14, quien explica que las 620 letras hebreas presentes en los Diez Mandamientos representan exactamente esta misma suma con las Leyes Noájidas.