La nueva caverna de Platón son las sombras de Gaza

Vivimos en un mundo donde la imagen le importa más a la gente que la realidad misma. Las protestas se convirtieron en shows. Hoy a los jóvenes que quieren estar a la moda, les basta con ondear una bandera en una manifestación, subir una foto con un lema cliché o repetir un eslogan judeofobo para que se sientan que se están del lado de una justicia imaginaria. Sin embargo, la verdad está lejos de sus gestos ruidosos y fantasiosos.

Uno de los mejores ejemplos de este frenesí es la manera en que los medios presentan la situación en Gaza. Se la pasan hablando de hambruna y de una supuesta miseria absoluta, pero al mismo tiempo, en las redes sociales de los árabes mismos se ven anuncios de iPhones de última generación que llegaron a Gaza. Qué locura. La contradicción es evidente: ¿cómo es posible que en un lugar descrito como escenario de catástrofe humanitaria haya acceso a bienes de lujo que ni siquiera están disponibles en muchos países de América Latina?

El contraste se vuelve peor cuando lo comparamos, por ejemplo, con Cuba. En la isla, después de más de sesenta años de dictadura, la población sobrevive en condiciones de privación real. Allí, un ventilador eléctrico es un lujo, un litro de leche en polvo es tesoro para guardar como provisión, y hasta el detergente lo reciben con lágrimas de gratitud. La gente en Cuba no se la pasa haciendo videos protestando para las redes sociales, por el hecho de que están literalmente ocupados intentando sobrevivir. En cambio, la cantidad de bienes que se meten a Gaza reflejan una “guerra de imágenes”, donde la inexistente hambruna convive al lado de artículos de lujo y de consumo occidental como iPhones 17 Pro. Todo esto se puede ver en las mismas redes sociales de los árabes, o sea, es que ellos mismos son los que publican esto. Todo el tema de Gaza es pura manipulación constante de cifras y relatos.

Este fenómeno nos enseña algo fundamental: la percepción mediática no es un sinónimo de que están en la verdad. Platón ya lo había advertido en su alegoría de la caverna: los hombres que viven encadenados solo alcanzan a ver las sombras proyectadas en la pared, creyendo que esas sombras son la realidad misma. Con el tema de Gaza es la misma cosa, los milenials occidentales se dejaron arrastrar por la propaganda yihadista, sin cuestionar lo que hay detrás.

Las modas de protestar causas que ni siquiera conocen, son el camino fácil de la apariencia. Son ruidosas, dan likes, pero están envenenadas. En cambio, estar del lado de la verdad exige esfuerzo y es lo que enseña el judaísmo: que tenemos que investigar, contrastar datos, observar la historia, reconocer los hechos aunque nos lleguen incomodar. Ese es el esfuerzo que hace la diferencia entre el que se deja llevar por la multitud adoctrinada con basura vs aquel que busca con sinceridad la justicia.

Por eso el contraste entre Gaza y Cuba no es una simple metáfora. Es la forma de recordar que el mundo vive atrapado en narrativas diseñadas para manipular emociones más que para llegar a una justicia real en este mundo. Lo que se esconde detrás de esa supuesta causa humanitaria es utilizarla como arma política. Es instrumentalizar la compasión de los occidentales ingenuos para atacar a unos y encubrir a otros.

Á pesar de todo: ¡La mentira siempre cae! La esperanza de Israel radica en que siempre habrán voces que se atreverán a salir de la caverna, a mirar al mundo con su luz, para así mostrar a los otros que las sombras no son la realidad. Nuestro deber es mantener viva esa búsqueda de la verdad, aunque implique nadar contra la corriente. Aunque estemos del otro lado del rio. Solo así la humanidad podrá construir un futuro más justo y no quedar atrapada en los espejismos de la propaganda yihadista.

Yaacov Amar Rothstein

9 de Tishrei 5786

3 respuestas

  1. Amén.
    Querido Jacob.
    Nose si me leíste la mente de los que pienso.
    Comparto y nutre lo que escribe.

    Yo soy emet.
    Brilla por si sola.
    Hashem es el más Fuerte El que Todo lo puede.

  2. Soy cubana viviendo en Cuba 🇨🇺 , no hay verdad más grande q ésta q acabas de exponer . Un litro de aceite y un pan para desayunar es un lujo q pocos se pueden dar . Es una carrera de supervivencia diaria , nadie habla de nosotros y es una verdad q todos saben . Am Israel Jai 🇮🇱❤️🇮🇱💪🇮🇱 Dios bendiga Israel, Dios bendiga las FDI y a su primer ministro Netanyahu.